Akio es un oficinista que apenas sabe nada de su padre, Hirotaro, un hombre callado que acaba de jubilarse de forma repentina. Para acercarse a él sin desvelar su identidad, idea un plan tan tierno como arriesgado: regalarle una copia de Final Fantasy XIV y acompañarle en el juego como un aventurero anónimo. Mientras los dos recorren Eorzea, derrotan jefes y aprenden a cooperar, Akio descubre facetas de su padre que nunca había visto en casa. La serie alterna escenas de la vida familiar con secuencias grabadas dentro del propio juego, y convierte un MMORPG en el puente que une a dos generaciones incapaces de hablarse cara a cara.
Final Fantasy XIV
Un mundo renacido de sus cenizas, y aún por escribir.
Deja una respuesta