Mientras Cloud y sus amigos recorren el mundo en la segunda mitad de Final Fantasy VII, Aerith emprende su propio viaje en un lugar que ningún jugador llegó a ver: la Corriente Vital. Allí, rodeada de recuerdos y de las voces de quienes regresaron al Planeta, intenta comprender qué está ocurriendo y cómo puede ayudar a quienes siguen luchando. Por el camino se cruza con almas conocidas y con ecos de su propia historia. Este relato breve acompaña en paralelo los últimos compases del juego desde el otro lado, con un tono contemplativo y onírico que ofrece una mirada distinta sobre el papel de Aerith en el desenlace.
Final Fantasy VII
Una ciudad de acero bebe la sangre del Planeta.
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