Entre todas las atracciones del Gold Saucer de Final Fantasy VII, el descenso en tabla de nieve se ganó un lugar especial en la memoria de los jugadores. Años después, Square Enix lo rescató como juego independiente para teléfonos móviles. La propuesta es la misma que en el original: Cloud se desliza por pendientes nevadas en tres dimensiones, esquiva árboles y obstáculos, recoge globos de colores para sumar puntos y trata de batir el reloj en cada recorrido. Pensado para partidas de pocos minutos, era una pequeña pieza de nostalgia de bolsillo que demostraba lo lejos que habían llegado los teléfonos de mediados de los 2000 en materia de gráficos poligonales.
Final Fantasy VII
Una ciudad de acero bebe la sangre del Planeta.
Deja una respuesta