Tras escapar de Midgar, Cloud y sus compañeros salen por fin a un mundo abierto en busca de Sefirot, que siempre parece ir un paso por delante. De las praderas de los chocobos a la soleada Costa del Sol, del Gold Saucer al Cañón Cosmo, el grupo recorre un planeta vasto y vivo, repleto de secretos, minijuegos y pueblos con historias propias. Mientras tanto, Cloud revive en Kalm el recuerdo de lo ocurrido cinco años atrás en Nibelheim, un pasado que no termina de encajar. Esta segunda parte de la trilogía profundiza en los lazos entre los personajes, con ataques de sinergia que los hacen luchar codo con codo, y conduce la historia hacia uno de los momentos más recordados de los videojuegos.
Final Fantasy VII
Una ciudad de acero bebe la sangre del Planeta.
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