Un terremoto abre una grieta junto a la aldea de Ur y deja al descubierto una cueva donde aguarda el cristal del viento. Cuatro jóvenes reciben de él una parte de su luz y la misión de devolver el equilibrio a un mundo que se tambalea, porque la oscuridad avanza mientras los cristales guardan silencio. La aventura empieza en un continente que flota sobre las nubes y pronto revela que, mucho más abajo, se extiende un mundo enorme sumido en la penumbra. Su gran novedad es poder cambiar de oficio cuando se desee: caballero, mago, invocador, dragontino o ninja, según el reto que espere en cada mazmorra. Un juego de exploración pura, con aeronaves, un submarino y algún que otro hechizo que convierte al grupo en ranas.
Final Fantasy II
La rosa salvaje florece contra un imperio sin piedad.
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