Benjamin es un joven sin pasado aparente cuyo pueblo natal queda arrasado por un terremoto. Un anciano misterioso le revela que es el guerrero de una profecía y que debe recuperar los cuatro cristales que los monstruos han robado de la Torre de Focus para devolver el equilibrio al mundo. Así comienza una aventura directa y luminosa por bosques, ciudades acuáticas, volcanes y cumbres azotadas por el viento, en compañía de aliados que van y vienen. Diseñado para iniciarse en los juegos de rol, Mystic Quest elimina los combates aleatorios, simplifica el equipo y añade saltos, hachas y bombas para resolver pequeños rompecabezas. Puede que sea un Final Fantasy distinto, pero su banda sonora rockera y su encanto lo han convertido en una rareza muy querida.
Final Fantasy Adventure
Un gladiador fugado y el árbol que sostiene el mundo
Deja una respuesta